Cuidado, nunca estuve de tu lado. No acepto reclamos infundados que me hayan hecho sentir necia, esa carrera no la corrí, no pretendí ganarla, pero vos me obligaste a acelerarla. Sin rencores, para eso están los amores.
Guardo tres palabras en mí, que nunca voy a descubrir. Vos tenés las instrucciones, no me des explicaciones, procedé que necesito de tus dones. Te espero en la calle vacía, sin gritos, penas ni alegría.
Hasta Luego
8.06.2008
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