Y ahora me voy a lamentar de por qué queremos a la gente y después nos damos cuenta que eso es tan pero tan peligroso. Posta, es eso, es peligroso. Y a veces sale mal, y como miles de conclusiones y pensamientos te dan vueltas en la cabeza, porque sabés, sabés que no vale la pena, no vale la pena querer a alguien que no es como pensás, o que hace cosas que nunca harías, porque uno, uno no lastima a los demás porque sí, lo hace por una razón, y si esa razón es cagarse en el otro, a mí no me interesa querer a una persona que se cague en el otro. Sin embargo ya la cagada está hecha y el amor está ahí y una niega todo lo que puede para justificar ese deseo de que vuelva, de que vuelva y sea como antes, de que te deje de doler el pecho como al mejor estilo de la canción de Cristian Castro, siempre pensé que Cristian Castro era un pelotudo y sus canciones una pelotudez, y los griegos también lo pensaron. Sin embargo me pasan cristiancastroadas, y me da vergüenza, me da bronca, me dan ganas de llorar. Me dan ganas de llorar porque se me cayó el mate al piso y se desparramó la yerba, me dan ganas de llorar porque las parejas están en todos lados, me dan ganas de llorar porque vos estás en todos lados y todo me hace acordar a vos. Porque aunque vos puedas perfectamente carecer de ésta gila que ahora está en un momento trágico que es obvio que va a pasar, seguro pasa, siempre se me pasó, siempre vino otro gil como vos y siguió el ciclo. Pero pensé que era diferente. Y no, era peor. Y sigo sin resignarme, sigo mirando el cel cuando suena con altas expectativas, como las expectativas que sin querer me surgieron por vos, por nosotros. Y eso que yo no empecé, y eso que yo lo supe, pero me tranquilicé diciendo disfrutá el momento, si se caga se caga, y no me va a servir de nada decir "yo me lo dije", porque sí, ahora digo "yo me lo dije" y lo único que me da es bronca. Y si estás con otra te juro que me enoja más, me da más impotencia. Y no soy la única que tiene impotencia con vos. Y encima no me cierra, no me cierra nada. Y sigo escribiendo porque podría seguir escribiendo hasta que aparezcas y le eches agua al asunto para que quede más claro. Pero voy a tener que resignarme que ya no valés, que yo no valí para vos y por consecuencia, y porque es lo más sano, y porque es lo que tengo que entender, vos no tenés que ser nada para mí. No te lo merecés, sin embargo, sigo para vos. Toda la bronca y la tristeza de que te dejen y toda la bronca de darme cuenta que no sos la persona que pensé, y que si mágicamente se alinearan los planetas para que vos pienses que me querés de nuevo, no podría aceptarte porque no te manejaste bien, porque eso implicaría comerme mi orgullo, mi amor propio, y seguir siendo la gila. LA gila. No me quiero bancar más estar mal. Pero no sé que hacer. Qué patético.
(menos mal que esto iba para sofía al principio eh)

