4.30.2009

Lov estori

Y estábamos en la playa, toda la familia. Y vino otra familia, en ella estaba él, el albañil indígena, y no me acuerdo como pasó todo pero a mí me re gustaba y ya estabamos juntos, de tanto estar nos queríamos, y le daba besos enfrente de mi papá, que ponía cara de "qué barbaridad, los jóvenes". Pero a él le ofrecían un trabajo de albañilería en Miami, que luego iba a ser Córdoba (pero nadie notaba el cambio, era natural), cuando me lo contaba yo le agarraba la mano fuerte fuerte en la escalera mecánica y miraba al vacío durante 15 minutos. Caminabamos por ahí de la mano, en ese pueblo iban al colegio en verano (y él era grande pero iba al colegio) y los papás los acompañaban al boliche, que se llamaba Caix. En el baño me encontraba con mi hermana Abril, que no era ella, era su cuerpo, la persona era un compañero de la secundaria que me tiraba del pelo y me decía "qué loco encontrarte acá!". Al final nos íbamos a despedir a la playa, de noche y me invitaba a ir con él, a vivir, y yo iba. Y comiamos perdices (felices).

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